La termocoagulación (ablación térmica) y la crioterapia son dos técnicas ablativas para tratar lesiones precancerosas del cuello uterino que cumplen criterios de tratamiento ablativo. Ambas están reconocidas por la Organización Mundial de la Salud. Desde el punto de vista del equipo, la principal diferencia es práctica: el termocoagulador no necesita gas y cada aplicación dura segundos; la criocirugía usa gas comprimido y un ciclo de congelación de varios minutos.

¿Qué es la termocoagulación cervical?

La termocoagulación, también llamada ablación térmica o «coagulación fría» (por la temperatura relativamente baja frente a la electrocirugía), aplica una sonda metálica calentada a unos 100 °C sobre la zona a tratar. El calor destruye el epitelio anormal en aplicaciones de unos 20 a 40 segundos, que se repiten hasta cubrir toda la lesión. Después, el tejido sano se regenera.

El equipo es un mango con sondas intercambiables (planas o tipo pezón) y una fuente de alimentación o batería. Los modelos portátiles permiten tratar en lugares sin suministro de gas, algo valioso en atención primaria, campañas y zonas rurales.

¿Qué es la crioterapia o criocirugía cervical?

La crioterapia congela el tejido anormal con una sonda enfriada por la expansión de un gas comprimido, generalmente dióxido de carbono (CO₂) u óxido nitroso (N₂O). La técnica más usada es la de doble congelación: unos 3 minutos de congelación, 5 minutos de descongelación y otros 3 minutos de congelación. El equipo es una pistola de criocirugía conectada a un cilindro de gas, con puntas de distintas formas según la anatomía y la lesión.

Termocoagulación vs. crioterapia: comparación práctica

TermocoagulaciónCrioterapia
Cómo actúaCalor (unos 100 °C)Frío (congelación con gas)
Duración del tratamientoSegundos por aplicación; pocos minutos en totalUnos 11 minutos con la técnica de doble congelación
InsumosElectricidad o bateríaCilindros de CO₂ o N₂O, recarga periódica
LogísticaEquipo liviano y fácil de trasladarRequiere transportar y reponer el gas
Puntas o sondasSondas reutilizables, previa desinfección o esterilización según el fabricantePuntas reutilizables de varias formas
Experiencia acumuladaUso creciente en los programas de tamizaje y tratamientoTécnica con muchos años de uso

¿Qué es mejor, termocoagulación o crioterapia?

La OMS recomienda ambas técnicas como opciones válidas de tratamiento ablativo en los programas de tamizaje y tratamiento de lesiones precancerosas, siempre que la paciente sea elegible. La elección del método y la indicación para cada paciente corresponden al profesional tratante, según la evaluación colposcópica.

Lo que sí cambia es la operación del servicio:

  • Si tu establecimiento no tiene un suministro de gas confiable o haces campañas fuera del consultorio, un termocoagulador a batería simplifica mucho el trabajo.
  • Si ya trabajas con crioterapia y tienes resuelto el abastecimiento de gas, una pistola de criocirugía de calidad, con buen surtido de puntas, sigue siendo una excelente herramienta.
  • Muchas clínicas de ginecología tienen ambos equipos para adaptarse a cada caso y a la preferencia del especialista.

¿Cuándo se usa un tratamiento ablativo?

Según las guías de la OMS, el tratamiento ablativo (térmico o crioterapia) se considera cuando:

  • La lesión y la zona de transformación son completamente visibles.
  • No hay sospecha de cáncer invasor ni de enfermedad glandular.
  • La lesión puede cubrirse con la sonda disponible.

Cuando no se cumplen estos criterios, el profesional suele optar por otras técnicas, como la escisión con asa (LEEP o LLETZ). Por eso estos equipos trabajan de la mano con el colposcopio, que es el que permite evaluar la elegibilidad.

Este contenido es informativo y está dirigido a profesionales de la salud y establecimientos que evalúan la compra de equipos. No reemplaza las guías clínicas ni el criterio médico.

Qué revisar al comprar un termocoagulador

  1. Temperatura estable y control del tiempo de aplicación (temporizador).
  2. Autonomía de la batería: cuántos tratamientos permite sin conectarse.
  3. Sondas disponibles (planas y tipo pezón, de distintos diámetros) y su método de limpieza o esterilización.
  4. Protección térmica del mango y protectores para no tocar las paredes vaginales.
  5. Certificaciones del fabricante y registro sanitario.

Qué revisar al comprar una pistola de criocirugía

  1. Ergonomía y estabilidad del gatillo, porque se sostiene varios minutos.
  2. Tiempo de descongelación: los sistemas que descongelan en segundos agilizan el procedimiento.
  3. Variedad de puntas (exocervicales, endocervicales y de uso general) y su material.
  4. Compatibilidad con el gas que puedes conseguir localmente y con sus conexiones.

Equipos disponibles en Vial Medic

  • Termocoagulador Wisap C3: fabricado en Alemania, trabaja a 100 °C ± 10 %, no requiere gas, red eléctrica ni autoclave, funciona con batería (aprox. 100 tratamientos) o con cable, e incluye temporizador, protección térmica y sondas planas y tipo pezón con revestimiento de teflón.
  • Pistola de criocirugía BIMED MC-120: diseño ergonómico con estabilización del gatillo, descongelación en segundos por sistema térmico, puntas chapadas en oro que no se oxidan y una amplia variedad de puntas opcionales. Incluye maletín.

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